GS1 El Salvador
El desarrollo del talento en logística: una inversión estratégica
Aunque la inversión en tecnología y procesos sigue siendo relevante, la evidencia muestra que el verdadero diferenciador competitivo, en cuanto a eficiencia operativa, está en las capacidades de las personas para gestionar cadenas de suministro complejas. De hecho, hay estudios que muestran que muchas transformaciones empresariales fracasan precisamente por la falta de habilidades en los equipos operativos para implementar estos cambios.
Brechas de talento: el verdadero cuello de botella
Uno de los principales desafíos para las empresas, sobre todo en América Latina, es el desequilibrio entre las habilidades y capacidades disponibles del talento humano y las que exige el entorno productivo, tanto dentro del mismo sector como intersectorial. La CEPAL, por ejemplo, ha documentado que existen brechas significativas de productividad entre sectores, llegando a diferencias de hasta 7 veces entre actividades económicas, lo que refleja desigualdades profundas en capacidades y eficiencia. Por su parte, un estudio realizado por McKinsey señala que cerca del 70% de los procesos de transformación fallan, en gran medida por falta de capacidades internas, y que solo el 6% de las organizaciones tiene claridad sobre las habilidades que necesita desarrollar.
Teniendo esto en mente, se deduce que el problema no es únicamente estructural o que dependa exclusivamente de factores externos, sino también estratégico en cuanto a la gestión del talento humano y su relación con los objetivos de cada organización y los ecosistemas en los que se desenvuelven.
Formación y productividad: impacto medible
La relación entre desarrollo del talento y resultados empresariales es directa. La CEPAL ha señalado que la productividad es uno de los principales determinantes del crecimiento económico de largo plazo en América Latina, por lo que mejorar las capacidades humanas es clave para el desarrollo, en términos de crecimiento empresarial y su impacto en la economía. Por otro lado, McKinsey también destaca algunos datos que sustentan esta postura. Según la firma, el fortalecimiento de las capacidades del talento humano puede impactar en:

También se ha demostrado que la combinación de talento capacitado y tecnología puede generar mejoras de hasta 5 puntos porcentuales en márgenes operativos (EBIT) y reducción significativa de inventarios (equivalente a 2–5 días). Estos resultados confirman que la formación no es solo una inversión en conocimiento, sino en desempeño operativo; y que la eficiencia no depende solo de herramientas, sino de quién y cómo las utiliza.
Talento, cultura y sostenibilidad del desempeño
El desarrollo del talento también tiene efectos en el entorno organizacional. Según la CEPAL, mejorar las capacidades humanas contribuye no solo a la productividad, sino también a la calidad del empleo y la sostenibilidad del crecimiento. McKinsey complementa este enfoque al señalar que las organizaciones que invierten en sus equipos logran:
‣ Mayor compromiso del personal
‣ Menor rotación
‣ Mejor ejecución de procesos
Además, en entornos industriales avanzados, las empresas que integran talento y tecnología han logrado mejoras superiores al 50% en indicadores de desempeño.
Nuevas competencias para cadenas de suministro modernas
La evolución hacia cadenas de suministro digitales ha cambiado el perfil del talento requerido. La CEPAL destaca que los cambios tecnológicos están transformando la demanda de habilidades en la región, empujando cada vez más a requerir talento capacitado en estas áreas. Sin embargo, también señala que las habilidades blandas relacionadas con la adaptación a ambientes cambiantes siguen siendo una de las más demandadas por las empresas y sus directivos; habilidades que también pueden influir en qué tan fácil o ágilmente pueden los trabajadores adquirir nuevas habilidades o capacidades tecnológicas.
McKinsey, por su parte, señala que el uso de herramientas digitales, cuando existe el talento adecuado para implementarlas, puede generar:
‣ Aumentos de productividad de hasta 9%
‣ Reducciones de costos de hasta 7%
En el caso específico de El Salvador, según la última Encuesta de Demanda Laboral (ENDEL) del INCAF, muestra que 68 % de las empresas está implementando o planea implementar cambios tecnológicos en los próximos 24 meses traduciéndose en aumento de la capacitación del personal en un 90%.
Estos datos confirman que la tecnología sin talento tiene un impacto limitado y que el fortalecimiento de otras habilidades también puede influir en el proceso de transformación digital o automatización de procesos.
Una oportunidad estratégica para empresas en El Salvador
En economías como la salvadoreña, donde las empresas enfrentan presiones por optimizar recursos y mejorar eficiencia, el desarrollo del talento representa una de las palancas más accesibles y efectivas. Cerrar brechas de capacidades internas permite:
‣ Mejorar productividad sin grandes inversiones en infraestructura
‣ Optimizar operaciones existentes
‣ Fortalecer la competitividad empresarial
En este contexto, las organizaciones que apuesten por el desarrollo de sus capacidades internas, principalmente en logística, operaciones y transformación digital, estarán mejor preparadas para adaptarse, crecer y generar valor sostenible. Porque, al final, la ventaja competitiva no está únicamente en los procesos o la tecnología, sino en las personas que los hacen funcionar.
